jueves, 18 de diciembre de 2008

ROMANCE DE LA HUIDA A EGIPTO


Camina la Virgen pura a Egipto

desde Belén en la borriquita mansa

que le compró San José.

Lleva al Niño entre sus brazos,

el Santo camina a pie.

En el medio del camino

pide el Niño de beber.

- No pidas agua, mi vida,

no pidas agua, mi bien,

que los ríos vienen turbios

y no se puede beber.

En lo alto de aquel cerro

ricas naranjas se ven,

el labrador que las guarda

es un viejo que no ve.

- Por Dios te pido, buen viejo, -

así Dios te deje ver-

que me des una naranja,

que mi Niño tiene sed.

- Entre la Señora y coja

las que hubiere menester.

La Virgen, como prudente,

le cogió tan sólo tres,

una le dio a su Niñito,

otra a su esposo José,

otra se quedó en su mano

para la Virgen oler.

El Niño, como era niño,

no cesaba de coger.

Cada una que cogía salían

de tres en tres,

la ramita que caía

volvíase a florecer.

Camina la Virgen pura

y el ciego comienza a ver.

- ¿Quién ha sido esa Señora

que me hizo tanto bien?

Me ha puesto luz en los ojos

y en el corazón también.

Era la Virgen María

la que te ha venido a ver.

Era la Madre de Dios,

con su Hijo y San José.



Romance anónimo castellano (Transmitido oralmente por juglares)

2 comentarios:

DE LA MANO DE TERESA DE JESUS dijo...

Me gusto muchisimo. Muy lindo el Romanca. Seria lindisimo cantado. Gracias por compartirlo. Un beso grande, Teresa

MARISELA dijo...

Es precioso. Buena aportación, pues no creo que sea muy conocido. Besitos y bendiciones.